Las instalaciones son realmente impecables, con un gimnasio abierto las 24 horas, una terraza en la azotea y un área de estudio que son muy prácticas; la velocidad de internet es fluida para jugar o cumplir con plazos, sin ningún retraso. La insonorización es incluso mejor de lo esperado, y en los pisos superiores, apenas se escucha el ruido de la calle. La ubicación es absolutamente de primera; a solo unos minutos a pie hacia abajo y llegas a RMIT, y también es muy conveniente llegar a la Universidad de Melbourne y al área comercial del CBD. ¡Vivir aquí te da una tremenda sensación de seguridad!









