Primero, hablando de la experiencia general, desde la visualización del apartamento hasta mudarme y luego al período de vida real, todo el proceso fue muy suave, y no encontré situaciones incómodas o frustrantes. La información de la propiedad fue transparente y genuina, sin promociones exageradas ni problemas ocultos, lo cual es realmente raro en el entorno de alquiler actual.





